Desde Maldita Bellota en el inicio de nuestro post hemos pensado que os vamos a intentar explicar que es un jamón ibérico, ya que todos creemos saberlo, pero hay muchas partes de las que desconocemos y podemos aprender.

El jamón ibérico viene de las patas traseras del cerdo ibérico, procede de la raza del cerdo ibérico, admitiéndose como mínimo un 50% de pureza.

Una de las principales características que distinguen los jamones ibéricos en su calidad deriva de la pureza de la raza de los animales.

Se crían en libertad en las dehesas donde ellos pueden moverse a sus anchas, realizan ejercicio físico, ya que por su alimentación en época de montanera requiere que se muevan para comer.

El jamón ibérico se cría como hemos dicho en la dehesa, su alimentación está basa en hiervas y piensos (cereales y leguminosas) y en periodo de montanera están de 3 a 4 meses entre noviembre y marzo alimentándose de bellotas y pastos, alcanzando así el peso óptimo para ser sacrificado.

Para asegurar la calidad del jamón y así poder evitar los fraudes al consumidor por su falta de conocimiento, algunas regiones junto con el Ministerio de Agricultura en España han creado las denominaciones de Origen. Las cuales exigen y controlan los jamones ibéricos para que cumplan determinadas características para poder llevar su sello de Calidad.

Este proceso de supervisión es llevado a acabo por el consejo regulador de la denominación de origen. Si es cierto que eleva el precio del producto pero se asegura una garantía y calidad.

No todos los jamones pertenecen a la D.O hay muchos que aún siendo de muy buena calidad y estar en zonas propicias para la cría el fabricante decide no pertenecer a ellos.

El jamón de pata negra como lo conocemos particularmente se refiere al color de la pezuña del animal, el color es debido a la queratina del animal, lo que debemos fijarnos es