• Real Sitio de la Granja

    Hoy no vamos a entrar en salud y nutrición ya que en las bodas acabamos todos como mirlos, mención especial en este punto a mis queridísimos cuñad@s y en particular en esta ocasión a mi queridísima esposa.

    Otro día ya nos extenderemos más sobre los caterings de eventos y las anécdotas que hemos vivido en diversas ocasiones. También sobre sus formas de trabajar ya que hoy en día, con los utensilios que cuentan, es bastante más sencillo preparar un servicio para tantas personas y no como antes que era un verdadero drama.

    Es curioso que la elección gastronómica de los novios en la mayoría de casos se realiza muy acertadamente para los gustos de casi todos los invitados, para de este modo no correr el riesgo de contratar servicios raros, bajos en calorías o elaboraciones muy complicadas. Ya hemos mencionado en anteriores publicaciones que podemos tildar de clásicos, pero preferimos dejar ciertos experimentos para expertos en la materia en entornos asegurados y de ese modo evitar una mala experiencia.

    Podríamos decir que en esta ocasión el único plato del aperitivo que pudo salir un poco de lugar para una boda fueron una pequeñas cazuelas con Judiones de la Granja, algo que agradecí porque me encantan y también porque entonan el cuerpo en una tarde más bien fresquita como la de esta ocasión.

    El evento corrió a cargo del catering Ciboulette y fue muy acertado, constando de los siguientes platos:

    -Raviolis rellenos de txangurro con salsa americana, daditos de calabacín y puntas de espárragos trigueros, acompañado de un vino verdejo de rueda

    -Solomillo de Buey a la broche con salsa de vino tinto con cebollitas perla glaseadas con azúcar de caña y patatitas doradas a la crema. Marqués de Murrieta reserva

    -Cabe hacer mención especial al postre que se trataba de una tarta árabe de obleas fritas con crema inglesa y almendras escarchadas. impresionante. Cava Bonabal brut nature.

    El servicio muy acorde para el evento y muy atento en todos los aspectos.

    Felicidades a los novios por su buen gusto en la elección tanto del marco donde se celebro la ceremonia (Real colegiata del palacio de la granja de san Ildefonso) como su posterior convite (Palacio de Carlos III) y por supuesto en el menú y catering escogido.

    Si en algo sí que se caracterizan todas la bodas y eventos es que el producto estrella en materia gastronómica siempre es el jamón, y nosotros por defecto profesional nos fijamos en él. Siempre es el más recurrido y el que tiene la mejor aceptación. No el vestido de la novia, ni la música, ni siquiera la madrina, si no el jamón !!!!!!

    Siempre se agolpan colas extensísimas o corrillos incluso hasta peligrosos alrededor de este manjar. Digo peligrosos porque en más de una ocasión hemos visto o escuchado gente que por querer estar tan encima de su apreciado plato, encontró en el cuchillo del maestro cortador su fatal desenlace, y por supuesto el consecuente jolgorio y recuerdo a perpetuidad.

    En una ocasión llegó a nuestros oídos que una de las invitadas reclamó por burofax a la empresa que organizaba el evento su descontento al no obtener como sus amigas su dosis de producto cárnico curado para el aperitivo. el comunicado en cuestión describía con todo lujo de detalles una relación de hechos sin precedentes en el cual dejaba constancia desde el vestido de la novia hasta su “dramático” estado etílico por el cual necesitaba ingerir este alimento en ese momento en particular.

    De todos modos, éste no fue el caso, sí que hubo corrillo, pero fue bastante saludable y sin insultos o prisas hacia el maestro cortador.

    Tengo que decir que fue una fantástica boda en un marco idílico e incomparable. Esta vez mereció la pena los 1700 km recorridos en dos días para asistir al enlace. Nos encantó sobremanera rencontrarnos con nuestros familiares y amigos, ya que por el COVID la saga de los García no pudo reunirse en reyes como todos los años en las copiosas comidas donde compartimos ese día al año tan entrañable y divertido.

    El domingo amaneció ofreciéndonos una preciosa nevada en un marco incomparable, la resaca ya no fue tan agradable y pensar en los 800km que nos quedaban por recorrer para regresar tampoco.

  • Fabrizio, E cosa ne pensi

    Somos fanáticos de la gastronomía en general, pero dentro de toda la variedad mundial que existe, podríamos decir que la pizza es una de las más extendidas y a nosotros nos encanta ya que puede resultar muy recurrente y tolerable según en qué casos. Somos unos apasionados de esta fórmula y mezcla de ingredientes y aunque no la recomendamos para todos los días, sí nos parece que está muy castigada, ya que la solemos asociar a un tipo de elaboración industrial o cadena de comida rápida nada recomendable. 

    Nunca perdemos la oportunidad de probar sitios, recomendaciones que leemos en otros artículos de gente que escribe por las redes y demás profesionales de diversos medios. Estemos donde estemos la pizza siempre es un acierto y en esta ocasión no queremos perder la oportunidad de mencionar la que para nuestro gusto es la mejor de Barcelona. 

    Hemos probado parking pizza, la Balmesina, la Cibu en Sant Feliu de Guixols, Boca dolça en Sant Antoni de Calonge, Madrelievito,… por poner algunos ejemplos cercanos  y nos encantan todas pero siempre nos quedaremos con nuestro Gran Maestro Fabrizio y su Pizzería Maragall en el carrer Juan de Garay 8, justo en la misma plaza Maragall. 

    Fabrizio es un verdadero italiano apasionado de la materia prima y de los productos de su tierra, aunque no tiene miedo de hacer algún guiño a ingredientes autóctonos y de proximidad. Incluso probando con el romesco casero en algunas de sus elaboraciones como pudimos comprobar hace poco tiempo.

    Solemos recurrir frecuentemente a esta magnífica pizzería en cualquier estación del año. En su agradable terraza se puede disfrutar en las calurosas noches de verano y en las frías noches de invierno ya que se encuentra muy bien acondicionada y decorada para cualquier época. También la recomendamos con niños ya que desde la misma terraza se puede vigilar a los peques jugando en el parque de al lado una vez terminan de comer.

    A Fabrizio lo conocimos en el bar Valentinos de nuestro gran amigo Ricard del que ya hablaremos más adelante. Fue una casualidad y también un reto ya que después de probar sus elaboraciones le insistimos en que tenía que realizar una piza con producto ibérico, y tras mucho insistir y probar con diferentes calidades y curaciones que se adaptarán a su gusto, no solamente se decantó por la paleta de bellota si no que bautizó su creación con nuestro nombre.

    Así surgió la primera pizza Maldita Bellota del mundo, tachaan tachan tatatachannnnnnnnn !!!!!!! es lo que tiene el jamón que se adapta a las mil maravillas a cualquier preparación.

    En esta última ocasión lo visitamos el viernes pasado. Escogimos el primer turno ya que íbamos acompañados de los tres mejores críticos gastronómicos aclamados a nivel mundial, no sabría si llamarlos soles de Repsol, estrellitas Miguelin o cualquier otro apelativo cariñoso. Hablando en clave gastronómica podríamos mencionar esa frase tan recurrente, que seguro alguna vez habréis escuchado que dice lo siguiente; 

    A veces me los comería y otras veces me arrepiento de no habérmelos comido.

    También escogimos cenar dentro ya que la terraza estaba ocupada, su interior es agradable y correcto y se disfruta de su cocina de igual manera, incluso podemos ver a Fabrizio en contadas ocasiones asomando la cabeza fuera de la cocina.

    La velada fue regada con un par de cervezas bien rubias, bien fresquitas y muy bien tiradas .

    Para la ocasión nos decantamos por los clásicos de siempre que a continuación describo;

    -Una Napoli pequeña ya que esta elaboración solo es apta para quien le guste la piza de anchoas con alcaparras. Parapapa !!!!!!

    -Prosciutto cotto e funghi, uno de los clásicos que nunca falla

    -Salamino picante, embutido italiano con el picante justo para no fastidiar la velada e intenso para saborear más bien la cerveza. Perfeta

    -Piza ibérica Maldita Bellota. Sin comentarios, no ?

    No dejéis de probar sus demás pizas en otras ocasiones como la Bismark con panceta de cerdo o la caprichosa con alcachofas e temporada, son espectaculares

    Por supuesto de postre tiramisú y tarta de chocolate.

    Precio muy bueno para la calidad que expresa Fabrizio en sus elaboraciones

    Servicio genial y muy atento por parte de todo el equipo

    Siempre es mejor comerla allí que en casa, aunque si vives cerca puedes arriesgarte a que no pierda ese toque de recién salida del horno y comerla caliente viendo una película en familia como hacemos nosotros en algunas ocasiones. 

    Llamarme clásico, pero suelo ser fiel a mis principios gastronómicos y siempre defenderé que la base de todo es la materia prima sin necesidad de fórmulas mágicas ni alquimias innecesarias para su elaboración en la cocina y en este caso Fabrizio lo borda. 

    Por supuesto, repetiremos!

  • El silencio de los gorrinos

    Recordáis la escena de “El silencio de los corderos” donde la agente Clarice Starling (Jodie Foster) le detalla al Dr Hannibal Lecter (Anthony Hopkins) su trauma de cuando los corderos lechales eran sacrificados en una vieja granja de esas de algún lugar de Estados Unidos?

    Imaginaros entonces una habitación como la de la pelicula Saw, fría y con baldosas blancas en las paredes y una uralita de esas verdes reflejando la luz brillante de una fría mañana de enero y colgado de sus perniles por una cadena de acero y un gancho metálico, se desplaza por un rail que atraviesa el techo un inmenso animal de unos 180 kg de peso el cual deja su cabeza a la altura de mi sien. En ese mismo momento entra en escena un personaje sacado una verdadera película de terror con un mandil blanco, botas verdes hasta las rodillas, hacha en mano y arremangado por encima de los codos descubriendo unos brazos peludos y repletos de manchas de sangre.

    Habla distendidamente con mi acompañante en un dialecto entre el Castuo y el Español. solo recuerdo el olor, la sangre y lo inmenso que parecía aquel monstruo en aquella habitación. Con monstruo me refiero al cerdo y no al acompañante o al matarife del que luego me comentaron que era familiar mío. Me refiero a monstruo al cerdo que la tarde anterior felizmente comía en su zahúrda (nada parecido a las tan polémicas macrogranjas de hoy en día) de los restos de la huerta que ese día otro de mis familiares le proporcionó al final de la jornada de trabajo en el campo. Recuerdo la mirada del animal como la de alguien que no se puede percatar de las hostias que le van a caer al día siguiente. Vamos que como la que he tenido que tener yo en algún momento de mi vida delante de algunos seres despreciables con un plan estratégicamente organizado para hacerme sufrir o al menos intentarlo.

    No sé si Jodie Foster al documentarse sobre el papel que tendría que desarrollar visitó alguna de esas localizaciones, lo que si que puedo decir con conocimiento de causa, es que para según que estómagos, aquella imagen puede resultar traumática ya que la historia termina degollando al puerco con un cuchillo mientras se retuerce con unos espasmos del tipo “The Walking dead” y emitiendo unos chillidos indescriptibles hasta que muere completamente y se procede al despiece .

    Nada como lo que sucede a día de hoy en el que se aturde al animal antes de que reciba el corte que le hará desangrarse para proseguir con su despiece. También podemos decir con ese mismo conocimiento de causa que a día de hoy campan por nuestros mataderos, propietarios e industriales con menos alma y moral que esos benditos animales.

    Bueno Jodie, espero que no te sigan despertando esos corderitos en las frías y oscuras noches de Langley en Virginia.

    Si nos remontamos en el tiempo, de aquel recuerdo han pasado unos 40 años. Por aquel entonces no existían Garantías de protección animal, ni normas básicas de higiene ni algo parecido a la prevención de riesgos laborales y el matadero se encontraba en la plaza central de aquella población de Extremadura, algo impensable el plantear a cualquier ayuntamiento de este país a no ser que el alcalde de rigor que seguro que los hay, lo apruebe en el consistorio camuflado como parque temático para repoblar la España vaciada o algo así, previa mordida asegurada para que pueda engordar como los cerdos de su parque de atracciones.

    Vamos a retroceder otros 40 más, nos podemos hacer una idea de hacia donde ha evolucionado la industria alimentaría y nuestra alimentación en general? Creo que a día de hoy comemos peor de lo que aquel cerdo devoraba en su pocilga que puedo asegurar eran tomates, lechugas, patatas u otras hortalizas vegetales y verduras que no podían darse al uso para la cocina de aquel entonces, aunque también se aprovechaba más la comida que a día de hoy.

    Siiiii, es cierto !!!!!!! Hemos ganado en esperanza de vida pero realmente a qué precio?

    Realmente sabemos de todas las enfermedades tanto mentales como físicas que la alimentación y nuestro estilo de vida que podríamos ahorrarnos aplicando simplemente sentido común.

    Si añadimos los conservantes, estabilizantes, potenciadores, colorantes y demás aditivos que añadimos a los alimentos que ingerimos diariamente podemos decir que sometemos a nuestros cuerpos y cerebros a unos estímulos a los que no creo que estemos preparados ya que como bien he comentado antes, solo hace unos 100 años que hemos introducido estos químicos y aditivos a nuestra industria alimentaria. 

    Hacer la prueba vosotros mismos. yo la hice con un pastelito industrial irresistible para mí. Precisamente y ya que hoy estamos mezclando películas en este texto, se trata del famoso Bizcochito que aparece en la película de Cazafantasmas, más en particular en la escena en la que el Dr Egon Spengler habla con su equipo de la conversión en proporciones de energía Psicoquinetica del área metropolitana de Nueva York haciendo referencia a ese bizcochito. Pue bien, comprobé que después de estar resistiéndome a el consumo de ese famoso bizcochito, blandito, con chocolate por dentro, que te deja las manos grasientas y que huele a manjar de dioses del olimpo. joder !!!!!!!!!! ya me apetece otra vez el puto bizcochito.

    Perdonar, prosigo con el experimento. pues después de largo tiempo resistiéndome a tomar ese delicioso y divino pastelito, lo tomé y el resultado fue una explosión de sabores indescriptible. No sabría deciros exactamente si era mi estómago o mi cerebro, pero algo me hizo realmente encontrarme feliz, pero muy feliz. Fue como una especie de sobredosis de algún psicoactivo de esos que te hacen ver luces de colores alrededor y elefantes rosas volando inflados flotando por el cielo, pero de más corta duración. fue fugaz y duró hasta que le di la vuelta al envoltorio y leí lo que allí se describía como ingredientes

    Parecía mas bien alquimias y formulaciones mágicas sacadas de algún científico chiflado que lo que mi cabeza pensaba al probarlo y olerlo.

    Creo que nos encontramos en un punto muy crítico en muchos aspectos de la sociedad actual, pero pienso particularmente que uno de ellos es la alimentación.

    A todo esto, vamos a sumar dietas y demás procedimientos algunos de los cuales se podrían considerar torturas. y de lo que realmente podríamos denominar comer sano. Nos dicen que tenemos que comer 5 comidas al día, ahora ayunos intermitentes, dietas no sé qué nombre (contra más anglosajón o asiático suene mejor), líquidos, batidos, pastillas, más pastillas, muchas más pastillas y también mi bizcochito.  miles de dietas y productos como batidos milagro que nos ayudarán a adelgazar o vivir más sano.

    Añadamos también algunos factores externos como la estética y demás absurdos que nos afectan en nuestro día a día, porque claro !!!!!! tenemos que ser perfectamente atractivos para encajar en este mundo y ya podemos decir que nuestra sociedad en lo que se refiere a la alimentación y estética nos hemos vuelto locos y sufrimos más enfermedades hace 100 años. Pero nos hemos vuelto locos todos?, me incluyo a mi comiéndome mi bizcochito y a mi querida mujer que es licenciada en tecnología de los alimentos y nutrición humana con un montón de cursos, masters, apariciones en diversos medios de comunicación y un sinfín de conocimientos en alimentación desde cotidiana hasta industrial.

    La proliferación de productos “eco” o “bio” tampoco está ayudando mucho a aclarar nuestras dudas al respecto ya que parece que todo lo que este envuelto en papel reciclado de bajo impacto ambiental nos curará de nuestro agilipollamiento. Encima lo compramos en establecimientos con una decoración de lo mas “eco” con maderitas y cestos de mimbre exhibiendo las frutas verduras y hortalizas que acaban de recoger frescas de los huertos que tienen alrededor.

    Podemos decir que incluso en nuestro propio equipo hemos sufrido enfermedades asociadas a la alimentación con lo que creo que podemos hablar con cierta propiedad.

    Desde intolerancias leves hasta inflamaciones severas de órganos irrecuperables y ya no hablaremos ya que no es nuestro campo de los remedios farmacológicos al respecto.

    Llamarme demagógico si queréis, pero pensamos que las diferencias sociales, económicas y culturales también juegan un papel muy importante. Por supuesto también juega donde nos haya tocado nacer y vivir actualmente. Pero dentro de todo esto creo que se encuentra en las manos de los que realmente dirigen este mundo y toman esas decisiones el poder ayudar a no solo hacernos pensar que nuestra esperanza de vida es la mas alta de toda la historia de la humanidad, si no que esa esperanza de vida va acompañada de un bienestar que hasta ahora no han sabido proporcionarnos.

    Otro día hablaremos lo que podríamos denominar la revolución industrial en la alimentación y sus consecuencias. Podríamos señalar que en un futuro existirá un terrorismo gastronómico como el que desarrollo Theodore Kaczynski en su manifiesto? se titularía la revolución gastronómica y su futuro? desde donde partiríamos, desde como Vikingos comiendo pollos de un bocado para no caber ni por las puertas del valhalla. o quizás desde la primera harina refinada de la historia. la manzana del árbol prohibido era de cultivo biológico?

    Otro día entraremos en como algunos de nuestros cocineros, profesionales e industriales promueven y avalan toda esa rueda y el juego de alquimias que practican para engrosar sus arcas sin pensar que consecuencias puede traer todo esto a todos incluyéndoles a ellos.

    Tampoco podemos decir que el jamón no esté sometido algún proceso que pueda ensombrecer parte de esta industria, del que ya hablaremos en futuros textos y publicaciones. como en todos lugares y aspectos de esta vida, algunos se dedican a hacer todo lo que pueden para limpiar o cambiar y otros se encargan de ensuciar y tapar.

    Portaros bien, nosotros intentaremos hacerlo, pero sobre todo cuidaros y cuidar a vuestros cuerpos.

  • Resturante Cruix

    Carrer Entenza 57

    Suelo quedar para comer esporádicamente con mi amiga Patricia para ponernos al día; En esta ocasión aún más, ya que recientemente pasó el COVID después de que los dos comentáramos en nuestro anterior encuentro (gastronómico) que ninguno íbamos a caer en ese letargo, ya que teníamos las pertinentes vacunas. Incluso la primera vez que hicimos el comentario sonó amenazador hacia tal cruel virus y con algo de apuesta de por medio. 

    Cada vez que quedamos para comer es difícil seleccionar el restaurante, entre otras cosas porque ella tiene su despacho en plaza España y yo suelo venir casi siempre de Nou Barris. En segundo lugar, por que cuesta a veces elegir un establecimiento que pueda agradar la otra persona, sobre todo cuando la otra persona es conocedora de tantos establecimientos en Barcelona como me ha podido demostrar en esta ocasión al facilitarme una lista de recomendaciones muy extensa y variada. Si a esto le sumamos que siempre quedamos entre semana, a medio día y que después tenemos que seguir trabajando o atendiendo nuestras respectivas vidas con nuestros respectivos hijos, marido, mujer, amigos, más hijos, trabajo, más hijos, algo de deporte, más hijos, trabajo y más hijos……… si si, entre los dos matrimonios podríamos fundar casi medio equipo de fútbol.

    Pues como iba diciendo la elección siempre resulta complicada. Pero en las últimas dos ocasiones me acerco yo un poco más a su zona de influencia para probar uno de esos sitios que me llaman la atención que es el restaurante Cruix.

    Digo que me llama la atención porque eso de tapas de autor últimamente me suena a refrito y se me antoja de difícil digestión aún antes de haber ingerido un solo bocado de tantas veces que ya lo he escuchado. Es más, el chino, de al lado de mi casa, también dice que hace tapas de autor, algún día hablaremos de mi querido Bruce. Los parroquianos de su local le llamamos así con todo el cariño del mundo porque tiene muy mala hostia y cuando se enfada nos recuerda a Bruce Lee, por los pequeños gemidos que desprende su diminuto cuerpo y por las hostias que imaginamos debe dar, ya que tiene el local decorado con fotos, cinturones y trofeos de no se que arte marcial que practica con un soporte de palos de madera. También parte tablas y ladrillos con ese calendario de morcillas (por no decir otra cosa peor) que tiene por manos.

    Pero me atrevo a correr el riego y probarlo con mi amiga Patri, me refiero al Cruix. Aunque ayer igual que en mi anterior post estuve tentado de decirle que fuéramos al Pa Torrat, algo que mi querida esposa también me comentó, ya que siempre es un verdadero acierto. No se escapará para otro día.

    Por la mañana, me envían un mensaje para confirmar la reserva, y entiendo por qué ya que tienen dos turnos e imagino que no quieren quedarse sin mesa. 

    Me gustaría indicar respecto a este procedimiento, que me parece muy correcto y que todos los establecimientos deberían hacer, pero hasta el de mi querido Bruce. Éste último mas bien llama por teléfono para que vengan a buscar algún rezagado a última hora con una torrija galopante.

    Nosotros siempre llamamos en caso de que surja un cambio inesperado de última hora, pero entendemos que quieran asegurar la reserva, algo comprensible ya que al hablar con muchos hosteleros en toda nuestra vida siempre han reprochado esa también falta de respeto al no presentarse en la reserva acordada suponiendo graves consecuencias para los profesionales que están intentando ganarse la vida y un espacio en un entorno tan competitivo, y más en las grandes ciudades donde la oferta es muy extensa. Este detalle siempre nos parece bien.

    El dejar dos horas por turno entre semana también, aunque lo vemos más un aspecto económico que te puede cortar ciertas comidas que son agradables y no poder disfrutar de una buena sobremesa. Sobre todo, el fin de semana que se dispone de mas tiempo, en estos casos yo siempre vería correcto pedir un mínimo de consumiciones para poder acarrear con los gastos que conlleva una estancia mas prolongada.

    Bueno, vamos al Cruix.

    El sitio es casi inapreciable si vas subiendo en coche por la calle Entenza ya que no resulta muy diferente al resto de establecimientos que se encuentran por la zona, lo bueno es que tiene varias opciones de aparcamiento cercanas. La terraza es casi inexistente, vamos que, aunque vayas andando no le prestarías la atención suficiente a no ser por el enmarcado de la carta en el exterior algo que le da cierto valor y por la entrada de aspecto mas bien industrial mezclando metal y madera.

    Mi querida amiga Patricia se retrasa un poco, algo extraño ya que siempre ha sido muy puntual, sobre todo cuando estudiábamos juntos (estudiaba ella, mejor dicho) y le pedía apuntes constantemente, si yo soy de los de la última fila.

    Muy atentos me ofrecen una cerveza mientras espero. 

    Tengo que empezar diciendo que el trato desde que entre hasta que salimos fue extraordinario por parte de todos los profesionales que atendían la sala. Muy buen trato al público para este tipo de establecimiento que suelen ser atendidos por poco profesionales que creen que tenemos que darles las gracias por su mera existencia sin ningún tipo de valor añadido……… bueno sigo con el Cruix que me enciendo.

    Continuaré diciendo que el único pero que podéis encontrar en este post, artículo, crítica, descripción, vivencia o como narices le queráis llamar, es el de que pienso que por protocolos covid están dejando una mesa entre las reservas que nos encontrábamos allí y que imagino cuando desaparezcan estos protocolos nos podemos encontrar muy pegados unos con otros. Tipo bistro, algo que no me acaba de convencer ya que para eso prefiero siempre comer en la barra. Imagino que debido a esto también están ofertando actualmente los dos turnos, pero esto último son solo conjeturas mías.

    Decidimos decantarnos por el Menú que es una serie de platos con un final de arroz con gambas al ajillo y dos postres, el cual detallo a continuación;

    -Anchoas de angelito curadas en casa, muy correcto, en este plato es la única parte que variamos del menú ya que Patri se decantó por pedir un entrante de la carta que se trataba de sopa de cebolla. Interesante probarla si tenéis oportunidad, ya que se trata de reducción del caldo de la sopa de cebolla muy sabroso y un crujiente de cebolla y queso muy conseguido.

    -Tomates en baño de ensalada verde, muy refrescante tras la sopa y con mucho gusto acompañado de coliflor en este caso

    -Churros de bacalao con espuma de alioli. Un alioli muy fino y sin peligro de fastidiar la tarde, rebozado de bacalao también muy correcto

    -Croquetas de cordero. fantásticas, no tengáis reticencias de probar el cordero en croquetas y menos aquí.

    -Arroz de gambas al ajillo. Se trata de un socarrat muy acertado y en su punto (quizás un poco duro para mi gusto) perfecto para terminar la comida.

    Postres

    -Helado de sopa tom kha kai. Ya nos iremos conociendo, pero repito que no soy de postres. De todos modos, este lo tenéis que probar. Se trata de un helado muy exótico y picante, verdaderamente picante que solo reduce su intensidad con el frescor que le proporciona el cilantro, lo tenéis que probar.

    -El siguiente postre lo tenéis que ver más que probar y visualizar algún momento de vuestra infancia. En alguna ocasión a todos nos sucedió lo que se representa en el plato.

    Precio muy acorde con el servicio, establecimiento comida y demás factores. como bien digo la atención fue muy buena por parte de todo el equipo. podemos decir con bastante acierto que si que son tapas de autor. No dejéis de probarlo si tenis la oportunidad.

    Una divertida comida con una buena amiga .

    Os habréis percatado que No hacemos fotos, esto se debe a que en internet podéis encontrar infinidad de imágenes y porque no nos parece estar pendientes del móvil en ninguna comida, cena o evento ya que desde nuestro punto de vista lo encontramos de una falta de respeto inconmensurable hacia la persona o personas con las que estamos compartiendo la experiencia. Incluso (a no ser que sea por alguna urgencia) dejarlo encima de la mesa nos parece, que no es prestar o querer prestar, la suficiente atención a nuestro acompañante y qué coño !!!!!!!!  Id a visitarlo y así veréis que merece la pena.

  • Cocina, emociones, alimentación ……… vida en general y un poquito de picante

    Podríamos decir con seguridad y tras leer muchísimos artículos que lo respaldan, que la alimentación es uno por no decir el pilar básico y fundamental que no debemos menospreciar para llevar una vida equilibrada, tanto a nivel emocional como físico psicológico y demás factores que nos acompañarán para siempre y nos harán evolucionar en positivo en nuestras vidas.

    Si desde el principio no añadimos bien esos ingredientes y encima no se aplican bien los medios con los que contemos en ese momento o cocinamos a media luz o sin los instrumentos necesarios, podemos fracasar en nuestra receta.

    Si tenemos que rectificar nuestra receta a medio o al final del camino sabemos que el resultado no será el esperado. Puede salir muy bien y llevarnos una sorpresa o puede ser un auténtico desastre. Estos cambios solo podremos hacerlos si ya tenemos la experiencia de habernos equivocado en anteriores ocasiones y que los comensales nos den la oportunidad de volver a probar de nuevo nuestro resultado, siendo ellos perfectos conocedores que pueden acabar en el hospital con una intoxicación o que la experiencia pueda convertirse en un verdadero descubrimiento y sorpresa. Esto depende también de lo involucrados que quieran estar los comensales o el riesgo que cada uno de ellos esté dispuesto asumir en sus vidas. Cada uno es libre para poder llevar el camino que quiera, por dios !!!!!! No seremos nosotros los que les metamos por embudo lo que sabemos desde un principio que no están dispuestos a digerir o que les puede sentar mal.

    Recuerdo que en una ocasión solo con pensar lo mal que me podría sentar una lamprea me la comí y acabé durante un par de días retorciéndome por los rincones. Otro día hablaremos de como coño se puede cocinar un animal en su propia sangre y que puedas comértela sin ver horas después tu vida pasar por delante de tus ojos agarrado a la taza del wáter, es coña!!!!! Estaba deliciosa pero como en todo, nuestras cabezas a veces pueden hacernos sufrir malas pasadas y la mente humana nos puede hacer ver fantasmas donde no los hay.

    Continuaremos con unas bases emocionales que condimentarán nuestra alma y nuestro espíritu para el día de mañana y tras estas bases podemos ir añadiendo ingredientes nosotros mismos en base a las recetas que nos enseñaron, hasta sacar del horno el bizcocho pastel o lo que estemos preparando. Tras esto lo podemos ir adornando con deporte, vida sana y demás ingredientes que harán que nuestra preparación ( vida ) sea una verdadera delicia. En media hora que puede durar nuestra obra pueden pasar muchas cosas y eso puede afectar a nuestro resultado. Todos hemos probado sopas que en un principio no nos sabían a nada y que se arreglaron con una pizca de sal. La vida da muchas vueltas.

    Este método lo podemos trasladar desde la cocina base que todos preparamos al día a día y hasta a un vino, un jamón, un whisky, guiso, barbacoa, arroz, deporte, profesión y demás aspectos de nuestras vidas- Aquí siempre lo trasladaremos a la cocina y la alimentación pero en todas las facetas que desarrollemos tendremos que tener en cuenta de que  sin una buena base, los resultados pueden ser desde catastróficos hasta sorprendentes y que nunca pase lo que pase se tiene que perder la fe la fuerza ni la esperanza en que puede salir bien.

    Tras esta introducción también podemos hallar factores externos que nos pueden influenciar en la receta de nuestra vida. La envidia, codicia, rencor, la mala baba, el resentimiento, la avaricia y demás aspectos, son malos ingredientes para la cocina o su influencia y por desgracia vivimos rodeados de ellos. Una simple tortilla francesa no sabrá igual si la hacemos cuando estamos de mala hostia o cuando la cocinamos con el amor y cariño que procesamos hacia las personas que la van a degustar y comer. incluso cuando la cocinamos para nosotros mismos.

    Hemos tenido la fortuna de tener delante recetas realmente celestiales y tenido la desgracia de vivir también tragándonos muchos platos realizados por cocineros realmente llenos de hiel y terror. También puedo decir que hemos sentido en nuestras propias carnes haber sido cocinados por verdaderos caníbales desalmados y de vez en cuando también hemos convivio con algún caníbal con alma.

    No todos nos encontramos en una situación agradable ni en el mundo todos contamos con los elementos ni medios necesarios para que el resultado sea perfecto, es mas no se trata de recursos si no de voluntad o como se dice “savoir faire”.

    Aunque no lo creáis o podáis pensar, nosotros ( yo más en particular ) somos la prueba de que sin unas buenas bases pero con unas rectificaciones antes de mostrar nuestro resultado podemos ir añadiendo cambios hasta llegar a la mesa. Perdonarnos, pero aún estamos a medio cocinar.

    Esperamos que cuando lo probéis os guste. y si no es así, siempre tenéis la posibilidad de cambiar.

    Bon appetit!!!!!!!

  • La bendita

    Empezaré diciendo que elegimos este restaurante por varios motivos;

    El primero fue su nombre. En la anterior publicación explicamos y hablamos un poco de por qué escogimos el nombre de maldita bellota y algunas connotaciones negativas del mismo, algo que cualquier publicista nos desaconsejaría efusivamente. pero no comentamos nada al respecto de su imagen corporativa la cual se asemeja a una especie de superbellota sacada de un cómic. Nuestro color corporativo que es el violeta fue trasladado de la Mujer y Hombre Purpura, personajes de Marvel comics que aparecieron por primera vez en 1986 y 1964 respectivamente. Digo todo esto porque si nosotros somos la maldita, alguien tiene que ser la bendita, de ahí que llamara nuestra atención.

    El segundo motivo es que pudimos leer una crítica de este establecimiento a través de una reputada profesional en el que, hacia comentarios demasiado positivos, lo cual llamó aún más nuestra atención. Al ser un establecimiento ubicado en una zona que por desgracia su recurrente gastronomía se dirige en su mayoría a un público muy turístico, nos hizo sospechar en la mordida que tubo que percibir dicha profesional o en caso contrario que acertaba con su calificación.

    En tercer y último motivo es que nos encanta Barcelona y no dejamos oportunidad para pasear en familia o con amigos por sus calles y más aún si esas calles nos llevan a lugares tan impresionantes como la Sagrada Familia.

    Entremos directamente en materia gastronómica que es lo que realmente en estos apartados nos interesa, y creo que también le puede ayudar a alguien que ande perdido por allí. Partiremos de la base que, para ser un establecimiento ubicado en una de las zonas más visitadas de nuestro país, la experiencia no estuvo para nada mal ya que tanto aquí como cuando viajamos fuera ya sea por trabajo o por placer, solemos encontrar hostelería de baja calidad en estas zonas tan concurridas lo cual nos hace llevarnos en ocasiones malos recuerdos y decepciones sobre lo que debería ser una experiencia positiva en todos sus aspectos.

    Nuestra recomendación en este aspecto es informarnos bien de las opciones a tener en cuenta antes de salir de casa o como decían nuestras abuelas; no salgas de casa con la ropa interior sucia por si te atropella un coche o algo. Joder abuela !!!! Si me atropella un coche o un autobús creo que lo último que me importará será como coño llevo los calzoncillos, ¿¿no??………… perdón que me he despistado, volvamos a los temas que nos interesan y dejemos para otro día otro capítulo para nuestras abuelas y su cocina e higiene.

    -Calamarcitos a la andaluza, clásico donde los haya, rebozado correcto.

    -Ensaladilla rusa. en la línea de la ensaladilla rusa, cabe recalcar que la guindilla es muy apta para los amantes del picante.

    -Steak tratar, decente, aunque nos comentaron que no nos podían traer la yema del huevo a parte porque lo tienen ya preparado. Esto ya nos gustó menos, pero cambiamos de opinión al probarlo ya que descubrimos que, aunque no preparado al instante delante del comensal, se dejaba comer con facilidad

    -Patatas bravas. Patatas bravas

    -Dados de merluza, correctos con la misma línea que los calamarcitos a la andaluza incluso con la misma salsa.

    -Arroz de gamba roja para 1, sorprendente que puedas pedir las raciones de arroz para 1 sobre todo si es de gamba roja. Ésto nos mosqueó bastante ya que es difícil cocinar para uno este tipo de platos sobre todo cuando la capacidad de el local es alta y el número de comensales elevado.

    Nos gustó mucho el detalle de la vajilla, inglesa y elegida con gusto para este tipo de carta de tipo tapas y platillos.

    Personal muy agradable pero quizás escaso para atender tantas mesas, imaginamos que es por ser nuevos y que mejorará con el tiempo.

    Sitio agradable y sorprendente el público autóctono por la zona en la que se encuentra. desgraciadamente nos da la sensación de que cuando las horas de turistas vuelvan a Barcelona como en tiempos antes de COVID se acabará perdiendo este toque agradable. Esperemos que no y que se pueda compaginar ambos públicos. 

    Precio más que correcto y el más recomendable si te pilla por la zona.

  • Por qué Maldita Bellota?

    Siempre nos dijeron que no, siempre nos dijeron que jamás funcionaria y quizás tenían razón, quizás la tengan. Pero tras seis años los cuales comprendieron los dos iniciales de puesta en marcha, seguidos de otros dos muy duros en varios aspectos para los ideólogos de este proyecto y como final otros dos que ya conocemos todos donde un tremendo virus ha hecho estragos a todos los niveles en nuestras vida, seguimos aquí!!!!!!!! felicidades y gracias a todos los que habéis compartido y apoyado el camino. Bienvenidos a los que lo hagáis a partir de ahora.

    UFFFF!!!!! La de historias que os vamos a contar y que espero que lleguéis a leer. Algunas gustarán y otras no, a algunos les gustarán y a otros no, pero ya que esta es una página dedicada a la alimentación y la gastronomía podemos decir al que se pueda sentir aludido que;  ajo y agua o también una frase muy apropiada para nuestro sector, “a todo cerdo le llega su San Martin” ( incluido al que subscribe ).

    Nacimos en la dehesa, en el campo, de allí venimos. La conocemos y la hemos vivido, quizás no el tiempo suficiente que nos hubiera gustado ya que nuestras propias inquietudes y senderos nos hicieron movernos de un lado para otro. Quizás como los puercos en el campo, desesperados por encontrar ese ansiado trofeo que les proporcione su sustento vital entre hierba, agua, pastos, montes, encinas, alcornoques …….. y un sinfín de lugares que recorren para satisfacer su apetito y curiosidad.

    Pero que pasa cuando ya no encuentran su fruto, que pasa cuando se termina? Es ahí cuando buscan desesperadamente, imaginamos que maldiciendo el primer día que la probaron, hozan en la tierra hasta levantar raíces, tierra, piedras y todo lo que encuentran a su paso. Benditos animalitos si supieran la que les espera. Quizás nosotros mismos nos encontramos en ese punto, en el punto de no saber lo que nos espera y por eso hemos llegado hasta aquí y cansados de buscar ese apreciado y bendito fruto de la encina tuvimos que decir; Maldita Bellota.

    En definitiva, es como si acabáramos de llegar a la dehesa y nos queda como a ellos mucho camino por recorrer. Mientras tanto, compartiremos ese camino con vosotros, con la ilusión de crecer a vuestro lado hasta convertirnos en ese manjar tan apreciado de nuestra gastronomía. Desde aquí, desde nuestra pequeña dehesa os trasladaremos lo que vamos viendo, viviendo y compartiendo. Hablaremos de diversos y variados temas como la industria de la alimentación, gastronomía, actualidad alimentaria, ferias, congresos, empresa, deporte, restaurantes, personajes, recetas y sobre todo jamón …… mucho jamón y donde poder encontrar el mejor, para que no os pase lo mismo que a nosotros buscando la bellota y la acabéis maldiciendo.

    Siempre desde un punto de vista muy práctico y quizás algo particular y disruptivo, pero siempre desde el más profundo cariño.

    Después de todo y con esta pequeña presentación podemos decir con orgullo;

    Maldita bellota, bendito sabor.

  • OMAR BAR

    C/ Santaló 34 , Barcelona

    Últimamente no soy muy propenso a descubrir sitios nuevos. Por diversos factores, pero entre otros porque me da la sensación de que cierta hostelería de Barcelona se ha vuelto repetitiva y aburrida. No obstante, en diversas ocasiones me veo en la obligación de aceptar invitaciones casi por prescripción médica más que por inquietud o curiosidad. En esta ocasión fue más por cariño que por otro motivo y creo que eso merece hasta una visita al fin del mundo. 

    Mi querido amigo Raúl se retrasó media hora de lo acordado, junto con mi dolor de cabeza de la clásica migraña que llevo sufriendo desde hace años. Todo apuntaba a que la comida no sería lo esperado y que la compañía sería lo más valorable de la experiencia.

    En el barrio de Galvany en la calle Santaló se sitúa este pequeño “bar” con una terraza robada a la calzada, como las muchas que en Barcelona se han colocado en estos últimos años por la pandemia, y que desde mi punto de vista están empezando a dar cierto encanto a la ciudad. Toldo azul, algo descuidado y terraza vacía para ser un jueves de febrero con una temperatura agradable. La cosa seguía sin pintar muy bien y mi dolor de cabeza aumentaba por momentos.

    Cuatro jóvenes sentados fuera tomando unas birras de esas que hacen presagiar que será una buena tarde de jueves que por las pintas alargarán hasta la madrugada. pero nadie más en una terraza a la que se le podría sacar mucho partido por pequeña que sea.

    Otras tres birras más de esa muchachada y Raúl, aún sin llegar 45 min después de la hora acordada. Estoy por marcharme al Pa Torrat (del que ya hablaremos en otra ocasión) con lo de bueno que conlleva ese cambio antes de enfrentarme a esta novedad con esta jaqueca. Llamarme clásico, pero donde esté la hostelería de toda la vida que se quite de en medio las sorpresas, aunque bueno, como humanos que somos, siempre nos gustan las aventuras.

    Tras un largo rato esperando fuera decido entrar y esperarlo sentado con una cerveza para intentar relajar si es posible mi dolor de cabeza ya que ese remedio de una buena rubia fresca, a veces funciona.

    Accedo al establecimiento por un pasillo que deja una barra con cocina vista a la izquierda muy bien ordenada y con muchas posibilidades como la terraza. Imagino esa barra en una agradable cena informal como las de antaño en la Tasquita de enfrente en Madrid de la mano del gran Juanjo López Bedmar del que ya hablaremos más adelante como un maestro y referente gastronómico.

    Al terminar de recorrer la barra mi primera sorpresa de la comida; Joder!!!!!!! Raúl estaba dentro. Encima con una cañita en mano y con una ensaladilla rusa en la mesa.  Si me descuido él empieza a comer y yo fuera con cara de no saber ni dónde estoy. 

    Sorprendentemente mi dolor de cabeza desaparece al llevar 10 min sentado con él. Al final no se trata del restaurante ni la comida si no de disfrutar un jueves a mediodía con un amigo/hermano sin pensar en nada más. Esa es la esencia más grande de la gastronomía mundial, la compañía.

    Entrando en materia gastronómica y mientras hablo animadamente de la vida con mi hermano puedo resumiros lo siguiente; 

    Local muy agradable, con una cálida decoración, muy apropiado para una comida o cena informal a base de tapas y platillos de los cuales puedo describir los siguientes:

    -Patatas bravas más que recomendables con hiervas aromáticas quemadas al soplete de mano delante del comensal, imagino que lo del soplete era para darle un toque teatral al asunto, pero resulta efectivo. puedo decir que resultaron más que interesantes dentro del arsenal de Bravas que se ha instaurado en toda Barcelona.

    -La rusa, dentro de lo habitual hoy en día. sin grandes sorpresas, pero correcta.

    -alcachofa con cecina, muy recomendable y gratamente agradable por la sencillez de la alcachofa. Me quede con ganas de más pero eso es positivo ya que regresaremos seguro.

    -Calamares fritos con palomitas de cerdo. Plato muy divertido por su salsa con sabor cítrico y sale del habitual calamar a la andaluza.

    -Huevos con trufa. por fin unos huevos bien hechos y un sabor excelente sin las cantidades industriales de aceites y otras pócimas que añaden en muchos lugares para dejar los estómagos tiritando y repitiendo durante toda la sobremesa. Me encantaron incluso con base de patatas paja las cuales soy bastante reacio a consumirlas, pero estas puedo decir que merecían la pena saborearlas junto con la trufa y el huevo.

    -Cerveza tirada correctamente y carta de vinos sin grandes pretensiones, pero correcta.

    Postre

    -Torrija muy conseguida, no soy apasionado del dulce y suelo ser siempre catador de los postres de otros en plan tocapelotas ya que sé que, a mucha gente, aunque diga lo contrario le sienta fatal. Pero puedo decir que esta torrija podría competir con las grandes y con grandes me refiero a lugares tan emblemáticos como Viavelez.

    Buen café, algo que valoro inmensamente después de comer o a cualquier hora del día al que apetezca.

    Precios dentro de lo normal incluso podríamos decir que adaptado a las circunstancias sin bajar de calidad y forma de cocinar.

    Repetiremos sin duda ya que fue una experiencia agradable en un establecimiento con su bagaje y recorrido que no pierde su esencia.

    Al final desapareció la jaqueca por varios motivos, el primero la compañía de mi gran hermano Raúl y el segundo porque pago él, sin desmerecer por supuesto a esa gran medicina que es la comida.

  • Un pequeño rincón de nuestro pequeño mundo

    La mejor forma de destruir a un ser humano es arrinconándolo hasta que no encuentre salida. Cuando no tenga ya nada que perder y solo su vida sea a lo único que pueda aferrarse y al sentimiento desesperado que habita en todo ser vivo que es la supervivencia.

    Sin ninguna esperanza emocional, económica o social, y solo con la indefensión total de quitarse la vida o luchar hasta la muerte con la única arma que son sus principios básicos y sus manos, principios que enterró hace tiempo al dejarse arrastrar por el caudal de lo “moral y socialmente correcto”, principios, que ni si quiera él mismo escribió o redactó para lo que sería su vida. Solo llegando a ese punto se puede encontrar en lo más recóndito de tu ser, la verdad sobre lo aprendido y las ansias de reconstruirse incluso luchando contra uno mismo y lo que has creído siempre que eras.

    Escuché o leí en algún sitio en una ocasión que, si de joven no eras un revolucionario, no tenías corazón y que si de adulto no eras conservador no tenías cabeza. Creí en esa frase a pies juntillas hasta que con una edad avanzada y muy bien “encarrilada” creyéndome haber conseguido todo en la vida y que nada malo ya podría pasar para seguir en la cresta de la ola, una puerta de madera se abalanzó sobre mi espalda tras cerrarla mientras paseaba por un secadero de jamones ibéricos en las bellas tierras de Extremadura. El paseo fue solitario, uno de esos paseos que en aquella época traían la calma de una hermosa tarde de primavera mientras por las ventanas, en el exterior, se oían las prácticas de los músicos que encabezarían los pasos en la semana santa. Ahí fue donde no se si empezó o terminó todo.

    ¿Pero que sucedería si fuera al contrario, si no respetáramos esa evolución clásica de quien de joven fue más bien conservador y que ahora quiere exponer lo que siempre ardió por su interior? Tras aquel incidente con aquella puerta y tras unos cuantos años de aquel acontecimiento, lo sigo sintiendo, sigo notando el sabor de la sangre en mi boca, la sensación de aquel hombre o aquella mujer que quiere vivir lo que dejó atrás o querer vivir lo que nunca llegó a hacer.

    Quiero trasladar que desde aquí no criticaremos ni juzgaremos nada, porque ya bastante criticados, juzgados y prejuzgados hemos sido nosotros. Solo nos basaremos en dar nuestra opinión como seres humanos desde la perspectiva que hasta hoy nos dio la vida y la experiencia de haber recorrido un camino siempre relacionado con el mundo de la alimentación, ya sea por ocio o por negocio, al final como dijo el filósofo alemán todos somos lo que comemos y añadiría a día de hoy cómo comemos.

    Haremos lo que muchos otros hacen, pero con la experiencia que el mundo de la alimentación nos dio la vida dedicándonos desde siempre a ese campo.

    Desde un punto “anónimo” tenía la necesidad de expresar como me sentía y me siento para que tú, estés donde estés, me escuches o leas si te interesa, para que puedas aprender lo poco que yo te puedo mostrar, lo poco que he podido llegar a vivir.

    Nuestras voces se cruzaron una tarde de borrachera ajena hace más de 20 años en Colmenar Viejo. Desde entonces no hemos dejado de hablar, ni de compartir ni un solo día, nuestra mayor pasión; la comida. Ella por sus problemas sus estudios y sus locuras, yo por mi vida; nacido en casa de hortelanos, turroneros, chacineros, ganaderos y demás profesiones todas relacionados con el mundo de la alimentación.

    Entre plato y plato, restaurante, tasca, fábricas, bares, cafeterías, clientes, mataderos y un sinfín de lugares hemos trascurrido todos estos años juntos. Y seremos los mismos que intentaremos compartir de una manera u otra con vosotros en este pequeño rincón de nuestro pequeño mundo.

    Gracias de antemano estar ahí.

    Vamos al turrón!!!!!!

  • Errores que cometemos con el jamón

    1. No utilizar los cuchillos adecuados
    Cuchillo jamonero es el mejor cuchillo diseñado para poder obtener un loncheado fino y adecuado del jamón ibérico
    Cuchillo carnicero que sirve para pelar la pata y quitar la grasa amarilla
    Cuchillo puntilla para ayudar a despegar la carne del hueso
    Todos debidamente afilados!!!

    2. Empezar el jamón por el lado equivocado
    Si sabemos que vamos a consumir nuestra pata muy rápido, empezar cortando la maza. En cambio si nos va a durar unos meses major empezar por la babilla para que no se seque tan rápido.

    3. Quitar la grasa blanca
    Si limpiamos demasiado y quitamos la grasita en cada loncha perdemos las propiedades organolépticas y saludables del jamón.
    La grasa amarilla, sí que hay que quitarla ya que se trata de una grasa rancia que no se debe comer.

    4. Conservarlo a una temperatura incorrecta
    El jamón ibérico nunca debe meterse en la nevera o dejarse en espacios con temperaturas muy alta. Se remonieda guardarlo a una temperatura entre 15º y 17º.

    Maldita Bellota